Beneficios del Porteo Ergonómico

El porteo es una manera maravillosa de llevar a nuestros hijos, y aporta múltiples beneficios, tanto para ellos como para nosotros. Pero el portabebé que usemos debe ser seguro y respetuoso para la fisiología y fisionomía de ambos, garantizando una postura adecuada para el niño y el adulto.

Beneficios del Porteo Ergonómico para los bebes

  •  Le ayuda a calmarse y a sentirse más seguro al estar en contacto directo con el pecho de su madre, su padre o el porteador que le lleve.
  • Esto contribuye a su correcto desarrollo cerebral, pues el cerebro del bebé se moldea en base a las experiencias vividas en los primeros años de vida. En este sentido, la crianza afectuosa, sentirse atendido, y responder a su necesidad de contacto repercute positivamente..
  • Los bebés necesitan calor, seguridad, confort, protección y amor. Todo esto lo encuentran cuando son tomados en brazos o porteados, de ahí que la mayoría de los bebés dejen de llorar y se duerman enseguida cuando los colocamos en el portabebé.
  • Mejora su desarrollo físico puesto que se respeta la postura natural de su espalda (arqueada en forma de ‘C’) que es la misma que tenía dentro del útero materno. También previene la plagiocefalia, al no estar continuamente tumbado sobre una superficie plana, y se favorece el correcto desarrollo de la cadera, ayudando a prevenir la displasia.
  • La posición erguida alivia los síntomas de reflujo, los gases y cólicos del lactante.

Beneficios del porteo ergonómico para el porteador

  • Cuando se portea delante o a la cadera, el porteo facilita la lactancia materna, ya que con un simple gesto el bebé puede tener acceso al pecho de mamá.
  • Al tiempo que se atiende al bebé, las manos quedan libres para hacer casi cualquier otra tarea, tanto fuera como dentro de casa. Algunos ejemplos son: comprar y cargar las bolsas, trabajar delante del ordenador, atender a otros niños (en caso de tener más hijos), realizar tareas domésticas, comer sin interrupciones, cocinar en frío, bañarnos en la piscina y el mar de forma más segura con nuestro bebé (utilizando portabebés acuáticos)…
  • Se fortalece el vínculo afectivo con el bebé.
  • Las necesidades del bebé pueden ser atendidas de manera inmediata, ya que al tenerlo pegado al pecho captaremos rápidamente señales de hambre o malestar, antes incluso de que llegue a llorar.

Portear delante, a la cadera o a la espalda

A la hora de portear a nuestro hijo de manera ergonómica podemos hacerlo de tres formas:

  • Porteo delantero (siempre mirando hacia nosotros): esta es una de las posiciones preferidas a la hora de portear, especialmente cuando porteamos a recién nacidos y bebés menores de 12 meses.
  • Porteo a la cadera: se trata de una posición en la que el peso del bebé se reparte de manera asimétrica en el porteador, por lo que su uso no se recomienda de manera prolongada, especialmente si no estamos acostumbrados a portear o porteamos a bebés o niños mayores. Hay portabebés que permiten esta posición desde el nacimiento, aunque otros deben utilizarse únicamente cuando el bebé sujete la cabeza por sí mismo.
  • Porteo a la espalda: al igual que el porteo delantero, esta posición permite repartir el peso del niño de manera equitativa entre los dos hombros, espalda y cadera. Debemos empezar a portear a la espalda en el momento en que la altura del bebé al llevarle delante obstaculice nuestro campo de visión, aunque también podemos hacerlo antes si así lo deseamos.

Con independencia de la posición que elijamos para portear, el porteo ergonómico debe garantizar que el niño adopte una postura cómoda y segura para su correcto desarrollo en cada una de sus etapas evolutivas.

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